TIPOS DE PERSONALIDAD

TIPOS DE PERSONALIDAD

 

Psórica

 

  1. La personalidad psórica sufre altibajos. La lucha es como un tira y afloja con el mundo exterior. A veces la balanza se inclina a su favor y a veces en su contra; de ahí sus altibajos.

 

  1. La persona Psórica parece ser activa. La lucha es un proceso activo que da la cara en periodos de estrés.

 

  1. Existe una falta de confianza al enfrentar la situación, una sensación de incapacidad que causa una constante ansiedad que se acusa cuando en realidad confronta la situación (Psora activa). Está también presente pero en mucho menor grado cuando no la está enfrentando. Entonces siente una cierta ansiedad anticipatoria aunque no esté tan angustiado (Psora latente). Esta circunstancia causa una especie de inseguridad, sensibilidad, ansiedad, insatisfacción y desasosiego interior acerca del futuro. Sin embargo, existe la esperanza por mala que sea la situación.

 

  1. Puede haber muchos sueños distintos. Dependiendo de la situación de cada día, los sueños reflejarán la ansiedad por no ser capaz de afrontarla y la lucha por conseguirlo.

 

  1. La persona Psórica es generalmente expresiva durante la consulta. Es observadora, aguda y por lo tanto describe bien y de forma vívida sus síntomas.

 

 

Sycósico

 

El rasgo principal de la personalidad Sycósica es la reserva. Trata siempre de esconder su debilidad y está constantemente tenso. Este esfuerzo constante por disimular hace que incluso la vida ordinaria sea estresante. Nunca espera poder deshacerse de esta debilidad, y lo único que quiere es encubrirla de alguna forma. En consecuencia es más reservado durante la entrevista. El Sicósico tiene rasgos y hábitos fijos; piensa y actúa de forma particular e incluso los sueños son específicos. El individuo sicósico es menos activo y más reservado que el psórico.

 

 

Sifilítico

 

La persona sifilítica no tiene ni los altibajos del psórico ni la reserva del sicósico; su punto de vista sobre la vida es extremadamente pesimista. Siente que no es posible modificar lo que está mal; tiene que cambiar radicalmente o auto destruirse. Con este sentimiento interno que lo corroe puede reaccionar impulsivamente ante cualquier situación, no importa cual – ya sea un insulto, una crítica, o una imposición. Siente que el asunto ha sobrepasado los límites y es inútil tratar de que vuelva a su cauce.

 

Así que la persona sifilítica se caracteriza por un pesimismo crónico y profundo, con ocasionales actos repentinos de violencia impulsiva dirigidos contra sí mismos o contra otros. Un temperamento mercurial.

 

Esta personalidad está también marcada por ideas muy rígidas, no sólo sobre sí mismo como en los sicósicos, sino también sobre la situación. Por eso generalmente agravan por contradicción; son dictatoriales y no son susceptibles al cambio como lo es la personalidad psórica, que es más impresionable. La respuesta sifilítica ocurre cuando una persona se enfrenta a una tarea sobrehumana, tarea de la que nadie puede salir airoso.

 

 

Aguda

 

Las características de la personalidad aguda es que perciben la situación como de gran amenaza y por lo tanto reaccionan de forma instintiva, brusca e intensa. Es un estado de alarma y sienten que su propio yo no está en primera línea. Es como si la situación en sí fuera tan abrumadora que quienquiera que la enfrente, reaccionaría de la misma manera.

 

Esta personalidad tiene dos fases, una compensada y otra descompensada que son válidas para todos los miasmas, pero que en agudo están especialmente marcadas. Si el miasma agudo está presente en una situación crónica, la persona tiene que compensar la mayoría de sus acciones ya que éstas serán raras y estarán totalmente fuera de contexto. Esta respuesta aguda solo se descompensará en una situación totalmente estresante o será expresada de manera especial. Las reacciones en estas circunstancias serán repentinas y rápidas, como si la persona se enfrentara a una amenaza súbita. Pueden aparecer con cambios de humor, pero si se examinan detenidamente, son en realidad manifestaciones del paso de la fase compensada a la no compensada.

 

La personalidad aguda es en general nerviosa, excitable e hiperactiva, y algunas veces pasa al otro extremo para convertirse en un ser completamente cerrado e insensible. Los sueños también están llenos de excitación y representan situaciones amenazantes. Muchos pasan a tener un comportamiento contrafóbico, lo que significa que hacen justo lo contrario de lo que temen – un paciente  Stram (remedio conocido contra el miedo a los perros) puede tener muchos perros de compañía. Puede tener también reacciones maníacas de defensa como una risa excesivamente estridente o estallidos anormales de valentía y alegría. En general funcionan a alto voltaje. También puede haber violencia impulsiva repentina como en la personalidad sifilítica, pero sin el contrapunto del crónico, constante pesimismo profundo.

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