Síntomas regionales China Officionalis, E. B. Nash

CHINA OFFICINALIS

Este remedio es usado por ambas escuelas de medicina para tratar los casos de suma debilidad.

La vieja escuela, como siempre sucede, la prescribe para todos los casos de debilidad bajo el nombre de tónico, así es que le corresponde a la Homeopatía señalar aquí su exacto lugar. Hahnemann, lo expresa en esta forma.  «Debilidad y otras afecciones después de pérdidas de sangre u otros líquidos del organismo  especialmente por: la lactancia, salivación, ventosas escarificadas, leucorrea espermatorrea»:.»Debemos añadir las supuraciones profusas y las diarreas de larga duración.

Si la salida de los líquidos ha sido inmediata, como una hemorragia uterina, hemoptisis, enterorragia, epistaxis, etc. Zumbidos en los oidos. Para dicho estado de cosas, tenemos en China un buen amigo y será administrado a dosis frecuentes y repetidas, no muy bajas, hasta que la reacción se establezca y después á largos intervalos según lo reclamen las circunstancias. Si la debilidad es el efecto de un «drenage» lento y largo del organismo, los síntomas que pidan un determinado remedio se buscarán en la Materia Médica: el pequeño espacio de que disponemos nos imposibilita de anotarlos todos, pero entre los importantes señalamos, la cara pálida, triste, los ojos hundidas, con profundas y marcadas ojeras, dolor de cabeza con latidos y sudores enla noche, se suda fácilmente por el más insignificante movimiento trabajo o esfuerzo.

Siempre es conveniente cuando.un enfermo nos visita y se encuentra en estado de suma debilidad, pensar en China y hacer una cuidadosa investigación de las causas que lo determinan, porque si es una Señorita pudiera ser que sufra de una abundante leucorrea, que por pudor no menciona, o si es un hombre joven o recien casado que tiene pérdidas seminales, no hablaría de ellas por timidez, a menos de no ser instado y animado con delicadeza.

También este medicamento abarca en su esfera de acción el tubo digestivo. Tiene «pérdida del apetito,» pero, «hambre canina,» es más característico. Es un gran «flatulento» y debemos distinguirlo de Carbo Veg. y Lycop. El Profesor H. N.Guernsey, lo define muy bien en breves palabras; «Insoportable distención del abdomen, con vivos deseos de eructar, o una sensación como siel abdomen estuviese fuertemente comprimido, no aliviada en lo más mínimo por la eructación.

Dichos enfermos sufren de una digestión muy lenta y como ellos dicen: «todos los alimentos se me convierten en gases.» Se sienten tan llenos y oprimidos que con dificultad pueden respirar, y sin embargo sienten hambre á la hora de las comidas. Que el proceso de la digestión está comprometido, lo demuestra la tendencia á la diarrea, particularmente por comer frutas.

Las deposiciones son blancas, amarillas, oscuras, ó ligeramente coloreadas, y con sustancias no digeridas y lo que no se encuentra en otros remedios, son indoloras y se acompañan de grandes cantidades de gases, (Calc. Phosph.) lo cual está dé acuerdo con el estado flatulento de los instestino. Si Esta condición patológica se presenta más frecuentemente en los niños, que están pálidos, débiles con ojeras marcadas etc. siendo China el remedio y no Cina que muchos recomiendan, pensando siempre en las lombrices, y es sorprendente el rápido alivio que sobreviene en corto tiempo.

Veamos lo que hace China como antipalúdico: Su uso es popular en la antigua escuela, y todo el mundo la recomienda como una panacea para el tratamiento de las enfermedades palúdicas. Que es un notable remedio, cuando está indicado por los síntomas, para las afecciones palúdicas, sean ó nó de origen palúdico, es una verdad, lo mismo que lo es, para Eupat. perf. Ipeca. Natr. mur, Ars. alb. y otros muchos; pero también las afecciones que no son ni tienen ninguna relación con el paludismo y se agravan cada tercer día llaman la atención y reclaman á China, Recuerdo un caso de reumatismo agudo tratado antes por un médico ecléctico con aplicaciones locales, hasta que el corazón fué complicado en el proceso, que pronto se alivió con China siendo esta administrada con motivo de la agravación de los síntomas cada tercer día; por supuesto que había otras indicaciones, pero ésta fué la llave que me ayudó á abrir la cerradura del caso.

Aquellos que confian en China ó sus alcaloides como un cúralotodo’ para las fiebres intermitentes, encuentran muchos desengaños, porque si es cierto que posee la cualidad de suspender los paroxismos, en muchos casos, tiene la de curar comparativamente pocos. He tratado un enfermo á quien se le suprimía el paludismo de tiempo en tiempo por más de un año y medio, con la quinina; se curó por completo con una simple dosis de Eupat. perf. y lo mismo acontece con Arsen, alb. y Natrum mur, Con todo el jactancioso poder que le atribuye la antigua escuela, sobre las afecciones palúdicas, y en particular la fiebre intermitente las indicaciones para el empleo de China y sus sales, no son tan claras, como las de  otros muchos remedios.

Asistía yo en una ocasión, tres casos de fiebre intermitente en una misma familia, las personas vivían en la misma casa y estaban expuestas á idénticas influencias. La quinina no dio resultado en ninguna de ellas, y diferentes medicamentos, reclamados por los síntomas, de acuerdo con la ley de los semejantes, fueron requeridos para cada caso y rápidamente curados. Estos respectivos remedios fueron Eupat. per., Ignat, y Caps, Cualquier buen homeópata conoce los principales síntomas de cada uno de estos tres remedios. Esto es ciencia. Conocí en cierta ocasión un droguista quien me dijo, había descubierto para que eran útiles las suegras y como era natural le interrogué con interés y curiosidad, contestándome que para experimentar en ellas las medicinas de patente. Por casualidad su suegra falleció poco tiempo después. Del mismo modo, ya sé para que es buena la quinina en manos de los alópatas, o sea para proporcionarnos clientes a los homeópatas, porque nosotros encontramos muchos enfermos que tratar por el abuso de la quinina como remedio curativo alopático y desde este punto de vista, osea por el éxito del negocio, debemos estar agradecidos á los compañeros de la vieja escuela, por la práctica que nos suministran, máxime cuando no podemos pagarles en reciprocidad por la ausencia absoluta de efectos tóxicos de nuestros glóbulos.

Ahora bien ¿cuáles son los mejores remedios para lo que se ha llamado la caquexia quinicia? Como siempre contestaré, el indicado-. Ipeca,  Ars., Natrum mur, Puls. y Ferrum y á veces están indicados, pero no llenan todos los casos, del mismo modo que Hepar Sulph, Nitric acid, ó Kali hidr, no curan todos los casos, de intoxicación mercurial crónica. Es un contrasentido, peor todavía, un vicio alopático, dar Nux Vom. porque el enfermo ha tomado picantes, Puls. porqué tomó Quinina ó Kali hidr, por el abuso de Merc. Nunca prescribo el Aconi, solo porque el enfermo tiene fiebre, (así lo hacen los alópatas) sino porque el enfermo, con otros síntomas además de los febriles, me conduce a escojer el Acón, de preferencia á otros medicamentos, que también tienen fiebre. Esto es ciencia. China es uno de los mejores remedios en las afec- dones crónicas del hígado. Hay dolor en el hipocondrio derecho el hígado se palpa, bajo el reborde costal, duro, aumentado de volumen y doloroso, la esclerótica y la piel están ictéricas la orina rojo oscura, y las deposiciones blanquuzcas, indicando la ausencia de pigmentos biliares. Si añadidos á estos síntomas encontramos en todo ó en parte los demás característicos de China  sus servicios serán inapreciables.

Lo mismo podemos decir de las afecciones del bazo, que tan semejantes son a las determinadas por el abuso de la quinina. En todas estas afecciones la 200 centesimal me ha parecido más útil que las bajas potencias. Debo decir, además de lo antes expresado, referente á la acción de China en las hemorragias, que la sangre puede salir por cualquiera de los orificios naturales de la economía, Carbo veg. Ferr. Crot, horr. Phosph, y Sulph. acid. se recordarán en los casos de hemorragias. China tiene una excesiva sensibilidad del sistema nervioso; todos los sentidos parecen más agudos, la Ugencia está en cierto modo afectada, y nada es más característico del remedio que la extrema senisibilidad al tacto Asa foatida Hepar Sulph,  Lach) que afecta la piel de todo el cuerpo, pues aun los cabellos se sienten adoloridos (así lo expresa el enfermo) porque el moverse lastima el cuero cabelludo, y además de todo lo señalado.