Alumina

Alumina es un remedio subestimado por los principiantes de la homeopatía.

Se caracteriza por una acción lenta, tanto internamente en el plano mental, como externamente en el sistema nervioso central y periférico. La idea es ENLENTECIMIENTO de las funciones, seguido eventualmente por PARÁLISIS.

ESPECIALIDAD

Digestivo, dermatologia.

TIPOLOGIA

Persona enjuta, delgada, postrada y de piel arrugada y reseca.

Confuso. Faltas al escribir o al hablar.

Vejez prematura con debilidad.

Humor variable.

Miedo a los objetos cortantes y a la sangre.

MODALIDADES

Estreñimiento caracteristico: Cuesta un gran esfuerzo defecar aun cuando las deposiciones sean blandas.

Piel seca , arrugada , agrietada, sequedad de mucosas Prurito agravado por el calor de la cama.

EMPEORA: Por la mañana al levantarse.

Despues de haber comido patatas

MEJORA: Al aire libre pero estando bien abrigado.

Al anochecer

Con el tiempo humedo.

INDICACIONES

Estreñimiento por atonia intestinal con heces duras y secas.

Dermatosis secas.
El aspecto más destacado del cuadro mental es una gran LENTITUD. El paciente es lento para entender las cosas, lento en imaginarse cómo llevar a cabo su trabajo y lento en realizarlo. La lentitud mental da como resultado un peculiar tipo de confusión que es exclusiva de Alumina. Tienen las ideas muy vagas y confusas, como sombras indefinidas. Algunos pacientes tienen dificultad al deglutir. vacilantes e indecisos. Piensan mucho, dicen una palabra y luego se esfuerzos en buscar otra más adecuada para describir lo que sienten. Esta dificultad de expresar lo que les sucede es tan peculiar en Alumina que es como un síntoma clave.

Es el tipo de paciente cuyas descripciones son tan indefinidas que se les puede prescribir varios remedios antes de darse cuenta de que en realidad nunca se ha tenido un caso; una vez se reconoce este tipo de vaguedad y confusión tan peculiar, se da Alumina y se verá un buen resultado.

Con el tiempo, esta confusión progresa hacia otro peculiar estado mental: cuando habla, el paciente cree que lo hace otra persona o in-cluso más extraño, el paciente puede decir que no puede oír sino es a través de los oídos de otro. Sin embargo, esto puede resultar difícil, porque el paciente no dará espontáneamente esta información. Éste es el tipo de síntoma que hay que detectar mediante preguntas directas. Cuando se sospeche Alumina por otros síntomas, entonces se le puede preguntar directamente sobre este síntoma y contestará: «Oh sí, ahora que lo dice…».

En esta fase de la patología, el paciente se da cuenta de que se está volviendo loco. No es realmente miedo a la locura: es más una con-clusión objetiva. Es la confirmación de algo que ya había sospechado previamente. Alumina no es un remedio importante para el miedo a la locura. De hecho) si el paciente lo mostrara con mucha intensidad, deberíamos descartar Alumina.

Finalmente, el paciente cae en una profunda desesperación. Siente: «Nadie puede ayudarme. ¿Por qué no mejoro?». Siente esto a partir de trastornos relativamente menores, y va de médico en médico intentando resolver el problema; cuando ve que nadie puede ayudarle pierde la esperanza en recuperarse. La desesperanza de recuperarse de Arsenicum y surge de un gran miedo a la muerte.

En Alumina, sin embargo, la desesperanza es muy profunda y real. ¡Está muy enferma! Hay confusión mental, está perdiendo su identidad, Esto puede ser una sintomatología precoz de esquizofrenia.

Es importante recordar que esta progresión (le lentitud mental a confusión, a pérdida de la identidad y desesperanza de recuperación, ocurre muy lentamente y, con el tiempo, el sistema nervioso también se deteriora. Éste es un proceso visto en personas agotadas —sea por la edad o por enfermedades frecuentes—. Alumina se prescribe co-múnmente en pacientes seniles.
A continuación nos centraremos en el plano emocional. Alumina tiene en su interior una sensación de estar apurado.

Kent subraya este síntoma en su Materia Médica, aunque sólo aparece en grado 1 en el Repertorio. Lo que Kent quiere decir, es que el paciente tiene la sensación de no hacer las cosas lo suficientemente deprisa siente de tal manera que la realización de una acción es lenta, que todo lo que sucede en el mundo exterior parece moverse demasiado despacio. Éste es el fundamento del síntoma: «El tiempo para muy lentamente».

Aún cuando un observador viera al paciente Alumina ser muy lento, él siente en su interior que el tiempo pasa muy lentamente.

Media hora le parece un día.

Al progresar la patología emocional, esta sensación de apresuramiento lleva a la aprensión de no ser capaz de terminar las cosas a tiempo. Hace las cosas lo mejor que puede, pero es tan lento que verdaderamente no puede terminar, y esto le produce aprensión.

Cuando este estado se hace extremo, le invade un miedo de que algo malo sucederá —un accidente, una desgracia.
Este proceso evoluciona con el tiempo a una depresión, con impulsos suicidas. Alumina tiene impulsos suicidas al ver un cuchillo o al ver sangre.

Platina, Arsenicum y Mercurius son otros remedios con un síntoma similar, pero principalmente tienen el impulso de matar a otros. Alumina tiene el impulso de matarse a sí mismo.

La depresión de Alumina podría describirse mejor como algo «sombrío». No hay luz. Se queja al médico pero de forma no agobiante. No se lamenta ni gime, no se «pega» al médico. Simplemente expone sus síntomas de forma persistente pero no quejosa.

Tiene el aspecto de estar RESIGNADO en su estado, que se ha desarrollado durante tanto tiempo y tan insidiosamente. Esta resignación, junto a la vaguedad y lentitud de la mente, a veces da al paciente la apariencia de simplemente «hacer algo por seguir las normas». Puedes observarlo un rato y llegar a la conclusión de que no ha venido por sí mismo. Parece estar sintiendo: «Después de todo, ¿por qué he venido?». Pero después se abre un poco y empieza a colaborar contigo.

El tema de la LENTITUD invade completamente el plano físico. Al principio hay un enlentecimiento en las acciones, que progresa a debilidad muscular, y finalmente a una especie de parálisis.

La debilidad en Alumina se expresa también periféricamente, tal como vemos cuando el paciente lucha por expresarse pero simplemente no puede hallar la palabra correcta, para así estar a la altura, y la respuesta se retrasa. El primer ejemplo es el característico estreñimiento de Alumina. He aquí la descripción de Kent: «Tan grande es el esfuerzo para efectuar una deposición blanda, que a veces oirás describir el estado al paciente en estos términos: Al sentarse debe esperar mucho tiempo, aunque tiene la sensación de plenitud y lleva varios días sin defecar; sabe que debería evacuar y siente plenitud a nivel del recto, pero aún así se sentará mucho tiempo y finalmente se ayudará contrayendo la musculatura abdominal de forma vigorosa, consciente del poco esfuerzo hecho por el recto. Continuará esforzándose cubierto de sudor y agarrado al inodoro (si hay un sitio donde agarrarse), y empujará y trabajará como en un parto, siendo capaz finalmente de hacer una deposición blanda, con la sensación de que aún quedan más heces».

Lo mismo sucede con la vejiga. Le lleva mucho tiempo empezar a orinar. En el esófago hay la sensación de que la comida queda retenida, que no puede descender.

La paresia que caracteriza a Alumina se localiza primariamente en las piernas. El concepto de pérdida de identidad Alumina se aplica incluso en este área. Las extremidades parecen llevar su propio camino; no pueden controlarse, no importa cuánto lo intente el paciente. Así vemos ataxia motora —un tambaleo torpe de las piernas, sin objetivo—. Lo mismo sucede con la vejiga y con el recto —pérdida de control.

A menudo una sensación de adormecimiento afecta las partes antes de iniciarse la debilidad. En particular, hay adormecimiento de las plantas de los pies. Esto puede evidenciar la lentitud de la conducción de los impulsos nerviosos desde la periferia al cerebro. Como en Cocculus, Alumina tiene reflejos lentos al ser pinchado con un alfiler.

Se da en Alumina un tipo particular de vértigo, frecuentemente observado en casos neurológicos: vértigo al cerrar los ojos. Al cerrar los ojos, si el paciente está de pie, tenderá a caer. Esto se debe sin duda al hecho de que, de nuevo, los estímulos sensoriales de la periferia tardan mucho en suministrar información válida para mantener el equilibrio adecuado.

De esta forma es posible estudiar cada sistema de Alumina y predecir virtualmente los síntomas que se evidenciarán durante su patogenesia. Una vez comprendidos los temas esenciales, el resto se deduce fácilmente. Por ejemplo, ¿qué síntomas pueden esperarse en la esfera sexual? Hay debilidad y pérdida de control en Alumina, por tanto, en la esfera sexual se evidencia una disminución del deseo y, en el hombre, una erección incompleta o ausente cuando hay deseo. Los genitales están relajados.
Alumina es conocido por ser uno de los principales remedios en caso de resfriados recurrentes. ¿Cómo podemos explicar esto?

Indudablemente, es una parálisis relativa de los nervios que inervan las mucosas. Esto determina una circulación insuficiente o una respuesta lenta de la circulación, junto con sequedad de las mucosas. Puesto que los mecanismos usuales con los que el sistema inmunitario protege contra los enfriamientos se han visto comprometidos, el paciente se hace susceptible a los resfriados. Básicamente, esta debilidad de reacción es también la base de a patología en otros remedios con resfriados recurrentes: Tuberculinum, Sulphur, Graphites, Silicea, Mercurius.

Otros síntomas físicos característicos: trastorno de la visión, pro-bablemente debido a debilidad (le la musculatura del ojo, La piel es extremadamente seca. Hay picor sin erupción. Hay costras secas en las erupciones cutáneas, espesas costras secas en la nariz, y costras secas granulares en la garganta. Hay descargas catarrales en todas las mucosas: nasal, uretral, vaginal, y fácil supresión de la descarga, que se hace entonces recurrente. (Puede haber parálisis unilateral —ge-neralmente de lado derecho).

Alumina tiene un tiempo definido de agravación por la mañana. Puede mejorar gradualmente durante el día, o no. Sin embargo, hay una marcada mejoría al anochecer una vez se ha puesto el sol (Medorrhinum, Lycopodium).

Otra notable característica en Alumina es la agravación al comer patatas. Puede haber también intolerancia a otras féculas, vino, pimienta y sal.

La idea de LENTITUD PROGRESANDO HACIA PARÁLISIS evidencia la clase de respuesta que puede esperarse una vez adminis-trada Alumina. Para estar seguro de la respuesta es necesario esperar mucho tiempo. Esto es especialmente cierto cuando hay cambios or-gánicos. Lleva tanto tiempo curar el resultado de la enfermedad, como desarrollarla.